Sé que estás confundido y no podés hacer nada para cambiarlo.Que nadie es igual al otro. Que sos así porque así te hicieron, te formaste de ese modo.
También sé que siempre estás buscando algo nuevo que rompa la rutina. Lo encontrás y te das mil veces la cabeza contra la pared en busca de respuestas. Porque resultaste así, terco y espectador. Pensás treinta veces las cosas antes de hacerlas, y para qué?, si al final justificás con un "ya está que sea lo que Dios quiera".
Podés ser tan curioso y tan inentendible a veces. Tan humilde y tan del resto. Tan audaz y tan fugitivo.
Te escapás del mundo como granos de arena entre los dedos. Te cuestionás una y otra vez si lo que hacés está bien; y es que no tenés esa última palabra de aliento.
Esperás lo que no llega, soñás lo que no existe. Imaginás lo utópico y te creés un Dios. Es que... cómo bajarte de tu nube si tenés ese ángel ?; ese carisma especial que se gana el cariño de la gente.
Nadie va a cambiarte jamás, porque sos un rebelde que aún no se ha rebelado. Y cuando lo haga, va a salir una persona que nadie se imaginaba que estaba ahí...
