Lectorsillos

martes, 11 de enero de 2011

Qué pasa si todo es gris?, si nada aclara?, si existen convicciones?. Qué pasa cuando estás solo?, si nadie te ayuda?. Hay momentos en que todo se transforma, no hay salida, no hay comienzo. Estás en un laberinto y no podés retornar, tampoco salir. Estás seguro de que te encontrás allí por algo, pero todavía no detectás el por qué. Te limitás a dejarte llevar, no tanto por el sentido común porque éste se encuentra nublado, pero sí por el instinto, lo que te domina. Al cabo de todo estás perdido, nada más tu presencia notás y te impregnás de negativismo; lo que te lleva a sentirte una pobre alma sin reconocimiento, perdida en el anonimato, vagando sola y sin rumbo.