Lectorsillos

sábado, 11 de diciembre de 2010

No sé que hago, no sé por qué hago las cosas. No sé que digo. No entiendo, me arrepiento muchas veces. No me importa demasiado la mayoría de las veces. No sé que tengo, no quiero estar así porque después la pienso una, dos, tres y me quiero matar. Definitivamente la adolescencia me pegó mal.